El sector de piezas modificadas ha adoptado estándares de evaluación de rendimiento. Las piezas modificadas se evalúan en cuatro aspectos: resistencia, compatibilidad, incremento de potencia y eficiencia de frenado. Queda prohibida la difusión de datos publicitarios exagerados sobre modificaciones que supongan un riesgo para la seguridad.
Para regular el mercado de modificaciones de motocicletas, el sector ha publicado las directrices de evaluación de rendimiento para piezas modificadas, que cubren componentes modificados clave como sistemas de escape, ruedas, frenos, amortiguadores y unidades de control electrónico (ECU).
Los indicadores de evaluación incluyen: resistencia material de las piezas modificadas, precisión de adaptación en la instalación, datos reales de mejora de potencia, efecto de optimización de la distancia de frenado y estabilidad a alta velocidad.
La normativa exige que el rendimiento de seguridad original de fábrica no se vea reducido tras la modificación, que la programación de la ECU indique los valores medidos de potencia y par motor, y que esté prohibida la publicidad engañosa sobre aumentos de rendimiento.
Asimismo, se realizan evaluaciones de resistencia aerodinámica y estructural en las piezas de modificación estética, con el fin de garantizar que las modificaciones mejoren el rendimiento sin comprometer la seguridad. Esto ayuda a los usuarios a elegir de forma racional piezas modificadas de calidad y conformes con la normativa.